martes, 28 de abril de 2015

El Bautista, inmortal: Miguel Ángel visita el Prado

Ya podemos ver el famoso "San Juan Bautista, niño" del artista florentino Michelangelo Buonarroti, más conocido como Miguel Ángel. La única escultura del artista en España se mostrará en el Museo durante los dos próximos meses después de su restauración en Florencia. 

El «San Juan Bautista niño», de Miguel Ángel, regresa a casa

En 2004 el Museo del Prado halló, entre los fondos que había legado Pedro Fernández Durán en 1931, dos dibujos de Miguel Ángel, estudios anatómicos para "El Juicio Final" de la Capilla Sixtina. Son las únicas obras del genio renacentista que atesora la pinacoteca. Pero desde hace ya un mes, y hasta el 28 de junio, se sumará a ellos esta escultura del divino Miguel Ángel, en la sala 47 del Edificio Villanueva.

Procedente de la capilla del Salvador de Úbeda, y propiedad de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli (propiedad de la Casa de Alba), en Sevilla, este "San Juan Bautista, niño", obra en mármol realizada por el artista en su juventud (1495-1496), fue destrozado en 1936, durante la Guerra Civil, en un acto de vandalismo: lo molieron a palos hasta dejarlo sólo en fragmentos y quemaron la cabeza. Sólo se conservan catorce de los fragmentos originales. 

  
Sacra Capilla del Salvador

La pieza fue llevada a Florencia donde ha sido restituida en un largo y difícil proceso en el Opificio delle Pietre Dure, uno de los más prestigiosos centros de restauración. En junio de 2013 se celebró en Florencia un congreso internacional donde se presentaron las conclusiones del proyecto. Antes de su regreso definitivo a Úbeda permanecerá en el Prado como parte del programa La Obra Invitada, que patrocina la Fundación de Amigos del Museo del Prado. 

La obra fue donada por el duque de Florencia, Cosme I de Medici, a Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V, quien la envió a España. Formó parte de su capilla sepulcral en Úbeda, pero en 1936 fue destruida. Cuentan que el asalto a la capilla fue obra de la Sección Ferroviaria de Linares de la CNT. Algunas de las joyas que atesoraba en su interior fueron destruidas: es el caso de un retablo de Berruguete (fue arrancado y quemado) o del propio "San Juan Bautista, niño". El mármol de Carrara del que estaba hecha quedó destrozado y ennegrecido de forma irremediable.

  
Fragmentos del "San Juan Bautista, niño"

En 1994 estos fragmentos llegaron a Florencia, y pasaron en el centro de restauración 19 años. Durante los 17 primeros años no se tocaron, sino que se llevó a cabo una exhaustiva labor de investigación y la búsqueda de un método de trabajo adecuado, lo que no era fácil: las piernas se debían crear con un material moderno que aguantara el peso de los fragmentos originales. Sólo la cadera, lo mejor conservado, pesa 50 kg. A ella hay que añadir 30 más, lo que pesan los restos de la cabeza y el busto. Las partes nuevas no serán de mármol, ya que era preciso distinguir lo que era original de lo que no. 
Ha sido una restitución fiel a la obra de Miguel Ángel: a partir de 17 fotografías antiguas, venidas desde archivos de todo el mundo, se logró tener una vista de la escultura desde casi todos los ángulos, lo que permitió una reconstrucción volumétrica de la pieza en 3D. Se sabía con toda exactitud dónde iba cada fragmento conservado y dónde las piezas nuevas. Realizadas en plexiglás y resina, en su interior tiene una estructura de acero inoxidable. Incluso se previó que en el futuro pudiese aparecer un nuevo fragmento: el proceso es reversible, pues el montaje de la escultura se ha hecho con imanes. Finalmente, se limpiaron los fragmentos originales con láser.

    
"San Juan Bautista, niño" en su ubicación original

Pero, ¿por qué decidió Miguel Ángel representar a San Juan Bautista como un niño, cuando en la Biblia ni siquiera se menciona? La primera vez que tenemos noticia de su existencia es durante la Visitación de María e Isabel. No se vuelve a saber nada de él hasta su encuentro y bautizo de Cristo en el río Jordán. ¿Por qué el maestro representaría una figura que no aparece en la Biblia? En la ruta de Bianor Tours explicamos por qué tantos artistas, no sólo Miguel Ángel, esculpieron y pintaron al Bautista como un niño. También tenemos disponible una ruta para conocer la escultura que completa la colección permanente del Museo del Prado. Un recorrido por la gran desconocida. Si desea más información, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Gracias.

TLF. 609988206 / E-MAIL: bianortours@gmail.com 

TWITTER: @BianorTours / WEB: www.bianortours.es 
  

miércoles, 25 de marzo de 2015

"La Pasión" temporal: Rogier Van der Weyden

La prensa ha titulado a la nueva exposición del Museo del Prado "La Pasión según Rogier Van der Weyden" debido a que las obras que podemos contemplar esta vez hacen referencia precisamente a los momentos finales de la vida de Jesucristo, lo que se conoce como "La Pasión". El Prado reúne por primera vez las mejores obras del pintor flamenco. Rogier Van der Weyden o Roger de la Pasture (dependiendo de si preferimos su denominación flamenca o francesa) era originario de Tournai, una ciudad francófona de Bélgica donde debió nacer entre 1399 y 1400.

"Retrato de un hombre", atribuido autorretrato de Van der Weyden.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Los primitivos flamencos, insuperables en la fórmula mágica que mezcla la maestría técnica con el vuelo espiritual, el naturalismo, su capacidad evocadora y su asombrosa matemática geométrica y religiosa; vuelven a instalarse en el Museo del Prado. En realidad nunca se fueron: Brueghel el Viejo o Patinir nunca han abandonado sus salas, por lo que podemos decir que en realidad se trata de un retorno. Más en concreto, el retorno de una de las cumbres de este arte del norte de Europa: el retorno de Van der Weyden.
En la Europa del siglo XV, sólo el magisterio de Jan Van Eyck estuvo (como poco) a su altura. Por supuesto, más adelante vendrían más genios: Brueghel, El Bosco, Rubens, Teniers, Van Dyck... pero no nos adelantemos tanto en el tiempo. Rogier falleció en 1464 en Bruselas, donde fue pintor oficial. También trabajó para los duques de Borgoña. Según su amigo el cardenal Jouffroy, sus cuadros "engalanaron las cortes de todos los reyes." En 1445 el rey Juan II de Castilla (el padre de Isabel la Católica) donó a la Cartuja de Miraflores un tríptico pintado por Weyden. Es el llamado, de forma evidente, "Tríptico de Miraflores", que puede admirarse en esta exposición.

"Tríptico de Miraflores". Museo Estatal de Berlín, Alemania.

Las que en otro tiempo fueron sus obras más conocidas, cuatro enormes tablas alegóricas de la Justicia para el Ayuntamiento de Bruselas, fueron destruidas en 1695 por un incendio. Otros grandes cuadros de su mano, como "El Descendimiento", la "Virgen de Durán" o "El Calvario" se exportaron a España por distintas razones.
Ningún crítico o historiador de arte podrá explicar de manera definitiva y en toda su complejidad todas esas obras. Son piezas que se elevan muy por encima de las circunstancias de la vida cotidiana. Como su coetáneo Jan Van Eyck (fallecido en 1441) debió descubrir siendo todavía joven que, aunque era capaz de pintar el mundo natural con absoluta fidelidad, podía hacer algo más que plasmar una realidad inmediata. Tenía tanta sensibilidad para el tratamiento de las formas y las líneas que sus obras, basadas en armonías geométricas, llamaban la atención de inmediato y quedaban grabadas en la memoria. También sabía manejar el color y las formas abstractas para buscar e intensificar la respuesta emocional del espectador. Podía representar cualquier cosa con gran realismo, pero cuando le convenía ignoraba la ley del espacio y la escala, o desdibujaba la diferencia entre pintura y escultura. Sus obras son tan bellas, ambiguas y fascinantes que obligan a volver a ellas una y otra vez: siempre se descubre algo nuevo.  

"El Descendimiento". Museo Nacional del Prado, Madrid.


"La Virgen de Durán". Museo Nacional del Prado, Madrid.


"Tríptico de los Siete Sacramentos". Museo de Bellas Artes de Amberes, Bélgica.


"El Calvario". San Lorenzo del Escorial, Madrid.

La exposición de apenas 20 obras que la pinacoteca dedica hasta el 28 de Junio a una de las figuras capitales de la Historia del Arte y a algunos de sus discípulos y seguidores constituye un hecho histórico. Primero, por el ilustre pretexto que la originó. La percha de esta pequeña pero subyugante muestra (la primera de carácter monográfico sobre el artista en España) es la restauración de otra de las obras cumbres del maestro flamenco: "El Calvario" del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Ha sido devuelto a la vida tras un largo y difícil proceso de restauración que ha llevado cuatro años, en una cooperación entre expertos del Museo del Prado y Patrimonio Nacional. Los restauradores han conseguido que este monumental lienzo de 3,23 x 1,92 reluzca en todo su esplendor. Los detalles de la obra (pintada entre 1457 y 1464) como las lágrimas o la sangre de la frente de Cristo son quizá imperceptibles a simple vista. Pero por eso la visión de ese llanto y esa sangre se hace real en el montaje audiovisual de alta definición (4K) instalado por los comisarios de la muestra. Es imprescindible la visita a esta sala oscura para entender no solo la extrema complicación de un proceso de restauración sino también el trabajo y la obra de Van der Weyden, quintaesencia del detalle a ultranza. 
Los detalles de la sangre y lágrimas del "El Calvario", el estudio arquitectónico y de los personajes secundarios del "Tríptico de los Siete Sacramentos", acompañados de "El Descendimiento", que esconde una de las herejías de Van der Weyden; y del "Tríptico de Miraflores", que vuelve a España desde que en 1810 el general francés Jean Darmagnac se lo llevara de la burgalesa Cartuja de Miraflores y que hoy descansa en el Museo Estatal de Berlín.

"Es la primera vez, y muy probablemente la última, en que se podrán admirar juntas estas cuatro obras." advierte conmovido el comisario de la exposición Lorne Campbell (muy probablemente el mayor experto mundial del artista flamenco). Un hito en el Prado gracias al genio de un artista, a la dedicación de unos restauradores... y al flechazo que sintió un tal Felipe II por la pintura de aquel flamenco de Tournai. En vísperas de la Semana Santa, la Pasión según Rogier Van der Weyden.

Detalle de "El Descendimiento".


Siendo una exposición de estas características, Bianor Tours le invita a contemplar no sólo del arte flamenco de Van der Weyden sino de su entorno artístico: los que vinieron antes y los que llegaron después. Ofrecemos una visita guiada para conocer a Memling, discípulo de Van der Weyden; a Brueghel, a Patinir, al Bosco, a Rubens... el arte flamenco en un recorrido por toda su historia. Si desea más información no dude en ponerse en contacto con nosotros. Gracias.

lunes, 23 de marzo de 2015

Un soplo de modernidad entre los vestigios de lo antiguo: Picasso & Museo del Prado

La exposición que podemos admirar ya se titula "10 Picassos del Kunstmuseum Basel", exposición que abandonará la capital madrileña el 14 de Septiembre. Hasta entonces podemos disfrutar de las que son sin duda las diez pinturas más destacadas de las colecciones del artista en el Kunstmuseum en Basilea (Alemania), además de ser diez ejemplos excepcionales de la evolución de su producción. Comienza en el verano de 1906 lo que los expertos de Picasso denominan "periodo ibérico", previo a las investigaciones posteriores del artista que derivarían en su conocido cubismo; y llega hasta 1967, un Picasso final más libre y un tanto melancólico. De esta manera la exposición se convierte también en una  pequeña retrospectiva. A continuación vamos a exponer algunos detalles de las obras que nos servirán de aproximación al trabajo del artista malagueño.

"Los dos hermanos"

Verano de 1906. Lienzo perteneciente a la conocida "etapa rosa". En él, Picasso muestra a un muchacho adolescente que lleva a cuestas a su hermano pequeño. La línea horizontal que separa el suelo ocre de la pared del fondo, en tonos terracota; y una ligera sombra en la zona de los pies que proyecta el muchacho son los únicos indicativos del espacio. La obra posiblemente refleje una escena que el artista pudo ver durante sus vacaciones estivales de 1906 en Gósol, en el Pirineo de Lérida. Allí comenzó el llamado "periodo ibérico", que se extendería hasta finales del año siguiente.  


 
"Hombre, mujer y niño"

Otoño de 1906. Un hombre de pie inclina su cabeza para contemplar absorto a una mujer que sostiene en brazos a un niño, probablemente su hijo, que mira con curiosidad al espectador. La mujer presenta un rostro inexpresivo, ausente. Los rasgos del hombre recuerda a los del propio pintor y a sus autorretratos del 1906. Realizadas únicamente a base de rosas, grises, blancos y negros; las figuras remiten a las formas estilizadas y antinaturales típicas del arte ibérico, que simplificaba los volúmenes y los rostros hasta hacerlos parecer simples máscaras. Curioso que, en griego antiguo, "persona" significase "máscara". 


"Panes y frutero con fruta sobre una mesa"

Óleo de 1908-9. Se trata de un bodegón obtenido como resultado de las modificaciones que Picasso introdujo en una composición con personajes dispuestos alrededor de una mesa plegable, que es lo único que se conserva. Todavía son visibles, entre las patas de la mesa, las piernas del personaje (quizás Cézanne) situado en el lado derecho cuyos brazos se han convertido en barras de pan. Del mismo modo, el frutero lleno de frutas de la izquierda es una sugestiva transformación de la figura de Fernande, la amante de Picasso en aquella época.


"El Aficionado"

Obra de 1912. Tras asistir a una corrida de toros en Nimes, al sur de Francia, Picasso retrata a un característico aficionado a los toros con bigote y sombrero cordobés. En las manos lleva una banderilla y una guitarra; a la derecha hay una botella cerrada con un corcho. Las letras pintadas proporcionan información sobre las aficiones del personaje. Fue este un recurso muy utilizado por Picasso y George Braque (que junto a Juan Gris forman los tres creadores básicos del cubismo) en sus composiciones a partir de 1910. Aquí se percibe ya una evolución hacia formas simples y poco facéticas, que empiezan a alejarse del cubismo analítico.


"Mujer con guitarra"

1911-14. Picasso construye una figura femenina a partir de un conjunto de líneas negras sobre un fondo blanquecino. En el centro de la composición se distinguen sus pechos, mientras que en la parte de abajo se ven las manos, una de las cuales sostiene una guitarra. También utiliza el marrón, rosa, azul o negro para destacar algunas zonas. Esta obra, que el pintor comenzó en Céret y concluyó en París años después pertenece al llamado "cubismo sintético" que Picasso desarrolló entre 1912 y 1914. Como podemos ver, el artista experimentó con estilos dentro de estilos.


"Arlequín sentado"

1923, también conocido como "El pintor Jacinto Salvadó". Picasso retrata aquí a su amigo con un traje que le había regalado Jean Cocteau (poeta, cineasta, dramaturgo y ocultista francés) con el que crearía el ballet Parade. Entre 1901 y 1927 Picasso realizó más de cincuenta cuadros sobre este tema, y él mismo se retrató varias veces como ese personaje de la Commedia dell'arte italiana, muy popular en la pintura europea de vanguardia. Es una obra del periodo neoclásico de Picasso (1917-1924) en el que vuelve a la representación figurativa original. 
Un dato curioso sobre la temática de esta pintura, sobre la que Picasso estuvo tan obsesionado, es que la figura del Arlequín en el Tarot (algo que Cocteau dominaba muy bien) está relacionada con la figura del Loco: representa el espíritu en busca de experiencia, es la audacia y la extravagancia pero también la negligencia y el desequilibrio. ¿Picasso buscaba también experiencia... y su equilibrio?


"Mujer con sombrero sentada en un sillón"

Lienzo más tardío, 1941-42. Representa a Dora Maar, compañera sentimental de Picasso en aquellos años. Aparece sentada en un sillón dee metal con aire distinguido. Su cabeza está dividida en dos partes yuxtapuestas, tan típicamente picassiano: la superior se muestra de frente, con un ojo abierto que mira intensamente al espectador, casi de forma amenazante. La inferior, en cambio, está de perfil y resaltan los labios rojos. Picasso retrató a todas las mujeres de su vida sentadas en un sillón, es un tema que trató en casi trescientas ocasiones. Algo importante significaba para él. 


"Muchachas a la orilla del Sena, según Courbet"

Con esta obra, Picasso rinde homenaje en 1950 al pintor realista francés Gustave Courbet al reinterpretar una de sus obras más conocidas, "Muchachas a la orilla del Sena", una obra del verano de 1857. Mantiene la carga erótica del original de Coubert, que sugería una relación amorosa entre las dos jóvenes aunque introduce levemente esa referencia a un amor prohibido. Fundamentalmente en la figura de la joven en segundo plano, que parece asumir una actitud más vigilante que activa. 


"Venus & Amor"

9 de junio de 1967. Un niño desnudo y sonriente se dirige hacia su madre que se prepara para abrazarle. Aunque ambos carecen de los atributos identificativos típicos, se trata de la diosa del amor de la mitología grecolatina y su hijo Eros/Cupido: un tema frecuente de la producción tardía de Picasso. Posiblemente inspirada en la "Venus del espejo" de Tiziano, es una de las numerosas reinterpretaciones que hace Picasso a partir de 1955 de las obras maestras de los grandes pintores del pasado: Cranach, Velázquez, Delacroix, Manet... 


"La pareja"

10 de junio de 1967. Las actitudes de los protagonistas, un mosquetero con su uniforme típico del siglo XVII y una mujer con los senos descubiertos y una copa en la mano, denotan la tensión sexual subyacente en el ambiente. La obra se ha interpretado como un posible reflejo de la situación personal del propio Picasso, que tenía ya 86 años cuando pintó este lienzo. Es una de las obras que el artista donó en 1967 a la ciudad de Basilea, conmovido por la movilización ciudadana para adquirir otras dos obras suyas depositadas en el Kunstmuseum Basel. 


Aunque la sede indiscutible de Picasso en Madrid es el vecino museo Reina Sofía, podemos ver durante unos meses su trabajo en las salas del Museo del Prado. No en vano Pablo Picasso fue director de la institución y su famoso "Guernica" estuvo expuesto en el pabellón adjunto al Museo del Prado. Así que si quieren conocer más en profundidad esta exposición del maestro malagueño o de los artistas que le inspiraron, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Gracias.

TLF. 609988206               E-MAIL: bianortours@gmail.com
TWITTER: @BianorTours  WEB: www.bianortours.es 
 

lunes, 23 de febrero de 2015

Leonardo Da Vinci & las Sociedades Secretas


"Salvatore Mundi", última obra de Leonardo.

Nessuna cosa si può amare nè odiare, se prima
non si ha cogniton di quella.

[No se puede amar ni odiar nada si antes
no se ha llegado a su conocimiento.

- Leonardo Da Vinci


¿En qué medida el genio indiscutible de Leonardo Da Vinci comulgó con el conocimiento que sólo se otorga a aquellos iniciados en el Misterio? ¿Es posible disociar su obra del misticismo impreso en los símbolos que se presentan en aparente inocencia al espectador? 
Se dice que, siendo niño, Leonardo buscaba ser obsequiado por su padre con objetos por los cuales manifestaba un vivo interés. El progenitor del genio, ser Piero Da Vinci, era notario, canciller y embajador de la República de Florencia; lo que le obligaba a viajar con relativa frecuencia. El problema era que cuando volvía al hogar descubría que el interés que mostraba su hijo había cambiado: que si al irse el niño tenía curiosidad por la vida y el funcionamiento de la naturaleza, al regresar tenía en la mecánica la fuente de su curiosidad, o en los animales mitológicos, o en la historia sacra. Así, aquello que el padre traía consigo (libros, pequeñas máquinas, acaso algún especímen disecado) se revelaba si no inútil, al menos atrasado con respecto a las inquietudes de su hijo, siempre en movimiento, siempre en otra cosa. 
Esta pequeña anécdota familiar nos hace conocer el carácter con el que sería conocido Leonardo a lo largo de toda su vida. La historia puede ser o no cierta, pero sin duda es verosímil. Da Vinci es el paradigma del hombre renacentista, aquel en quien la curiosidad del humanismo se manifestó con mayor autenticidad y provecho.
Sin embargo, también es cierto que esta misma celebridad nos impide ver realmente la obra de Leonardo, tanto la consumada como la que solo proyectó. Sus pinturas y bocetos se han reproducido tantas veces, su genialidad ha sido tan publicitada que parece que ya nada puede sorprendernos cuando hablamos del hombre. Este proceso, sin embargo, no es casual. Parte esencial del misterio es ocultarse en lo que parece obvio y evidente, en esa especie de superficie profunda sólo asequible a los iniciados en el conocimiento específico: "llamad y se os abrirá" , dice el evangelio de Mateo.

Así, Leonardo y su obra son también objeto de una curiosidad que va más allá del humanismo en el sentido neutro, aséptico, que este adquirió con los años. No olvidemos que el Renacimiento es la época inmediatamente posterior al llamado "oscurantismo" de la Edad Media: una forma más bien injusta de denominar todo un periodo del pensamiento europeo cuyo pecado, cuya falta, es no comulgar con los valores del racionalismo que imperaría a partir de los siglos siguientes. En ese sentido, es obvio que la transición no fue límpida ni las nuevas maneras de pensar acabaron instantáneamente con prácticas heredadas del pasado. De esta manera la figura de Leonardo connota cierta iluminación. 


Una muestra del sentido peyorativo 
del término "oscurantismo", por Emilio Zapata

Viene de ahí esa cualidad mistérica, oculta, que en ocasiones se ha atribuido a la obra de Leonardo, ligando parte de su genialidad a un sistema más amplio que toma la forma de una Sociedad Secreta, una comunidad poseedora de un conocimiento que entrega sólo a los probos (como Isaac Newton y su relación con los Rosacruces). Esto que decimos es cierto: Leonardo Da Vinci pintó "La Última Cena", ¿pero ésta sería la misma sin el cúmulo de significados que se agolpa ante el espectador?

Da Vinci, la gran imagen que tenemos de la genialidad omni-abarcante, que se extiende sobre todos los campos con pinceladas luminosas pero cautiva también por su método hasta tal punto que históricamente se le ha atribuido cierta conexión con el misticismo. Las técnicas de Leonardo para maximizar el conocimiento, que hoy podría ser parte de una revista de salud o de ciencia, en una época anterior parecen los frutos de la preclaridad y el ocultismo. Una figura de su inmensidad siempre se recarga de un aura de misterio.

Parte de las conexiones no del todo comprobadas, alimentadas por los best sellers que existen en torno al genio de Leonardo, lo relacionan con dos hermandades: por una parte, los Misterios de Mitra. Por otra, el Priorato de Sión (también llamado El Consorcio).
De la primera, llamada mitraismo y considerada casi una religión, sus orígenes se pierden en la Antigüedad mediterránea. Pero si sobrevivió hasta la época de Leonardo fue por su amplia presencia en la milicia romana y también por los muchos símbolos que lo hermanaron secretamente con el cristianismo. Los soldados de las legiones romanas eran especialmente devotos de Mitra, una divinidad cuyo origen algunos sitúan en Asia Menor. Concretamente en el enigmático pueblo de los hititas, vencedores en un par de ocasiones de los ejércitos faraónicos; aunque igualmente otros lo asocian a un dios védico de la luz.

      

Estatua del dios solar Mitra matando al toro, escultura del siglo II
actualmente en el British Museum, Londres.

Entre las distintas características que definen al mitraísmo, una de las más significativas es que el culto se llevaba a cabo en cavernas naturales o construcciones que las imitaban. En cierta forma este era el vínculo de los grandes misterios de la Antigüedad (como los de Eleusis o los de Isis) que se mantuvieron a lo largo del tiempo (los adamitas del Bosco ya en el siglo XVI). Todos comparten ese rasgo de sustraerse de la mirada de lo común, de llevar a los iniciados y a los Maestros a un rincón apartado pero al mismo tiempo íntimo donde confluyen esas potencias del mundo que rigen de manera invisible el universo. 
Por otra parte, en los misterios de Mitra hay una base simbólica que permitió cierta mímesis con la nueva religión con pretensiones de hegemonía: el cristianismo. Como en esos trabajos artesanales de los pueblos conquistados donde bajo los rasgos de la nueva deidad se disimulan los de la antigua, así el mitraísmo pareció asimilarse con los seguidores de Jesús, gracias a circunstancias como que ambos pueblos creían en un ser salvador, en la transposición de la carne y la sangre de la víctima sacrificada en pan y en vino o (como también en el caso de Isis y Horus), el nacimiento de un hombre del vientre de una virgen. También su muerte y su resurrección además de otros detalles menos trascendentes como la consagración del domingo como día dedicado al culto de la divinidad o la de la principal festividad de esta el 25 de diciembre. Pero estos detalles aparentemente menos relevantes son igual de importantes en la práctica al momento de asegurar el paso más o menos indemne del conocimiento custodiado al nuevo suelo donde florecerán sus semillas.

Por otro lado, en el caso del Priorato de Sión, se trata de una sociedad que también plantea un desafío a los límites de la realidad y la fantasía, de la historia y el mito. Algunos sitúan su fundación en la década de 1950 en Francia por Pierre Plantard, un dibujante que bosquejó la historia de la cofradía con supuestos fines lúdicos, sembrando el interrogante sobre la realidad de su existencia. ¿Pero acaso no es la broma, la ficción, una de las mejores estrategias para ocultar una verdad y un asunto serio? "Con el anzuelo de la mentira pescarás la carpa de la verdad" escribió Shakespeare en Hamlet. ¿Nunca ha existido y nunca existirá, como decía Borges?
Lo interesante del Priorato de Sión es que dentro del tejido de la mitología esotérica se considera que una de sus principales misiones fue preservar el Santo Grial, el recipiente donde según la leyenda José de Arimatea recogió la sangre de Cristo. Solo que esto no debe tomarse en sentido literal, sino metafórico: el Santo Grial es, dentro de la simbología del Priorato, el vientre de una mujer donde se guardó efectivamente la sangre del Salvador, que es otra forma de llamar a su descendencia. Según esta genealogía la dinastía de los Merovingios, una de las 4 grandes y emblemáticas dinastías del trono de Francia (junto a los Carolingios, los Capeto y los Borbones) son herederos directos de Cristo, hijos después de varias generaciones de Jesús y María Magdalena; y por tanto, del rey David.

                              
   Emblema del Priorato de Sión, con                                  
  especial relevancia de la Flor de Lis.                                   Dinastía de los Merovingios

De esta manera el Santo Grial (es decir, la copa) se convierte en el símbolo primigenio del triángulo invertido, que se asocia con el útero de la mujer. En este caso, de María Magdalena. Según la mitología del Priorato, cuando Jesús fue crucificado la Magdalena llevaba en su vientre al hijo de ambos. Para impedir que el ejército romano también diese muerte al niño, la joven María huyó en compañía de ciertos discípulos (el Priorato original) y llegó a las costas de Marsella (lo que explicaría que su culto esté tan extendido en esa región). Allí, a orillas del mar daría a luz a su hija, Sara; y comenzaría la estirpe merovingia que se pierde en el tiempo.

En el sistema jerárquico del Priorato de Sión (fantasía o historia secreta) la lista de los Grandes Maestros incluyen nombres como René d'Anjou (rey de Nápoles), Robert Fludd (eminente médico, astrólogo y místico inglés), Isaac Newton, Claude Debussy (compositor francés de la talla de Ravel) o Jean Cocteau (artista, ocultista y cineasta francés), destacando por supuesto el de Leonardo Da Vinci. Todos ellos tienen en común la marca de la genialidad, pero comprenden una lista tan dispar que evoca una sociedad más parecida a la Liga Fantástica que a las logias masónicas. 

Por esta razón, y en este punto, la pregunta es en qué medida el talento de Leonardo Da Vinci participó de ese conocimiento reservado que da sentido a la existencia de una sociedad secreta. En qué medida también buscó transmitirlo por medio de sus obras, como el Maestro que susurra al oído del iniciado las palabras que este debe entender en ese momento determinado, manifestando en sus pinturas una armonía divina o dejando tal vez en sus investigaciones una especie de código secreto. Bien es cierto que los documentos oficiales que redactaba Leonardo los escribía de izquierda a derecha. Sin embargo, los cuadernos con sus investigaciones están escritos de derecha a izquierda y al revés, conseguido con ayuda de un espejo, la llamada escritura especular. ¿Por qué lo hacía? Podemos ver a continuación un ejemplo, centrado en el vuelo de las aves.



Se dice que cuando los soldados romanos destruyeron el Templo de Salomón en Jerusalén y llegaron hasta el Sancta Sanctorum (el lugar más sagrado), ahí donde se resguardaba, entre otros tesoros, el Arca de la Alianza (el puente de comunicación entre Yahvé y el pueblo elegido); encontraron este último recinto vacío. La Sabiduría ya no estaba allí, sino en la memoria de quienes habían huido con la consigna de preservarla. ¿Fue Leonardo obsequiado con ese conocimiento? Y en ese caso, ¿fue su misión acelerar el conocimiento para avanzar en un proyecto de ilustración mundial, símbolo de una divinidad racional? Tal vez nunca lo sepamos, pero se ha estimado que si Newton o Galileo hubiesen tenido acceso a los trabajos de Leonardo sobre, por ejemplo, las lentes; la historia de la ciencia habría dado un salto de una década o quizás más. También añade misterio a la figura de Leonardo el reciente descubrimiento de un código alfanumérico en los ojos de su más famoso retrato: "La Gioconda". "A simple vista los símbolos son invisibles pero con una lupa pueden verse claramente" afirma Silvano Vicenti, un miembro del comité de expertos. En el ojo derecho se encuentran las iniciales LV, presumiblemente aludiendo al nombre del autor; mientras que en el ojo izquierdo se perciben diversos símbolos que aún no han sido identificados por los estudiosos. "Es muy difícil determinar con claridad lo que son, al parecer son unas letras CE o podría ser una B; hay que recordar que este retrato tiene casi 500 años y los trazos ya no están tan definidos como cuando fue pintada. También encontramos un 72 en el arco del puente que se encuentra en segundo plano, pero también podría ser una letra L y un número 2", agregó Vicenti. 



En conclusión, no se trata solo de resaltar el cariz esotérico del gran artista florentino sino, de momento, hacer ver que durante el Renacimiento eso que echamos cómodamente al cajón de las "doctrinas secretas" era el pan de cada día. La figura de Da Vinci es inabarcable y fascinante, al igual que el hermetismo neoplatónico y la alquimia de su época. Quizá como ocurre con las teorías de la conspiración, postular que Da Vinci fue parte de una sociedad secreta o que su genio proviene de algún tipo de disciplina esotérica sea sólo una forma de entender aquello que nos parece insondable y que necesitamos incrustar en una trama que se ajuste a nuestras expectativas de lo que conforma la sociedad. Pero por otra parte, también es históricamente irrefutable que grandes personalidades como Isaac Newton se alimentaron de manera primordial de la magia, la alquimia y la masonería.

Por desgracia, en el Museo del Prado no podemos disfrutar de ninguna obra de Leonardo Da Vinci. Sin embargo, sí podemos contemplar en una de sus salas la famosa hermana de la Mona Lisa, la llamada "Gioconda del Prado". Es evidentemente una copia de la original, como tantas otras. Lo que la hace tan especial es que esta, que se encontraba en el Depósito del Museo del Prado desde su inauguración en 1819, perteneciente a las Colecciones Reales, fue pintada al mismo tiempo y en el mismo taller que la original, por un alumno de Da Vinci. No se sabe a ciencia cierta quién pudo ser, pero la calidad de la madera y los colores utilizados nos dicen que debió de ser alguien muy cercano a Leonardo, quizá Francesco Melzi o Andrea Salai (uno de los amantes del maestro). ¿Por qué Leonardo deseó y permitió que Melzi o Salai (o cualquier otro) se sentase a su lado y pintase a la vez que él el mismo tema? Misterio.



A la izquiera, "La Gioconda" original de Leonardo.
A la derecha, la réplica de uno de sus alumnos.


Sin embargo, hay un detalle extraño. La mujer retratada por Leonardo, la supuesta Lisa Gherardini, esposa del rico comerciante florentino Francesco del Giocondo; parece tener una edad en torno a los 30 o 35 años. Sin embargo, el retrato que se conserva en Madrid nos presenta a una joven que no aparenta tener más de veinte. Si se pintaron al mismo tiempo y en el mismo lugar, ¿podrían ser madre e hija? En lo que a esta pintura se refiere, todo son misterios. También hay quien defiende que la retratada es Lucrezia Borgia, hija del Papa Alejandro VI y que Leonardo Da Vinci tuvo la oportunidad de retratar cuando estuvo sirviendo como ingeniero militar en la Romagna al hermano de la modelo, César. E incluso ha identificado el paisaje de fondo con el curso alto del río Arno, perteneciente a esta región. También hay quien afirma que en realidad, lo que Leonardo plasmó en este lienzo ni más ni menos que el recuerdo de juventud que el joven artista tenía de su madre Caterina, una esclava traída en contra de su voluntad desde Constantinopla. 

La figura de Leonardo, como hemos dicho antes, está plagada de misterio y misticismo. Un dato curioso y a la vez intrigante es que en el marco de la Segunda Guerra Mundial, los aliados escondieron el famoso retrato de Leonardo Da Vinci adulto debido a que Hitler lo buscaba desesperadamente. Según informes de la Ahnenerbe, también llamada Sociedad Thule (una división especial de las SS especializada en el ocultismo), el famoso retrato del maestro florentino haría que, junto con otras custodias como la Lanza de Longinos o el Necromicrón, Adolf Hitler alcanzase el dominio de Europa y la supremacía de la raza aria.
Llegados a este punto podemos preguntarnos, ¿quién fue en realidad Leonardo Da Vinci?


Nada es verdad. Todo está permitido. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

¿Qué nos depara el futuro?

Esta vez vamos a hablar de las futuras exposiciones que el Museo del Prado tiene preparadas. La primera que podremos ver, del 3 de Marzo al 31 de Mayo, es "La Obra Invitada": Custodia de la Iglesia de San Ignacio de Bogotá. Conocida popularmente como "La Lechuga" por el verde de sus esmeraldas, es un tesoro del arte barroco elaborado en la entonces Nueva Granada por el orfebre José Galaz. La obra contiene 1.485 esmeraldas, 1 zafiro, 13 rubíes, 28 diamantes, 62 perlas barrocas y 168 amatistas. No sólo se le considera una de las joyas religiosas más ricas y hermosas de Hispanoamérica, sino que es el testimonio de lo que sucedió durante el Barroco en una tierra de orfebres, de cómo este estilo artístico encontró nuevas dimensiones en un territorio en el que abundaban el oro y las esmeraldas y en el que aún estaba viva la cultura indígena de los más destacados orfebres del continente. 
Dentro de la cantidad de piezas de oro y plata para servir al culto católico que se desarrollaron durante el periodo colonial sobresalen las custodias, cuyo fin era presentar la hostia consagrada a los fieles. Las custodias forman parte del ritual litúrgico y son exhibidas durante la procesión del Corpus Christi. Lo que resulta curioso es que en América se prefirió elaborar las custodias en forma circular y rayos ondulantes (como "La Lechuga") dotándolas de un carácter simbólico en relación al Sol. Dato curioso, teniendo en cuenta la profunda tradición pagana del continente americano en relación con la mitología solar; como por ejemplo la ceremonia del Nuevo Sol mesoamericana.

                                                                     
             "La Lechuga"

Por otra parte podremos disfrutar, del 18 de Marzo al 14 de Septiembre, de los "Diez picassos del Kunstmuseum Basel". Debido a las reformas que se llevarán a cabo a lo largo de este año en su sede, podemos disfrutar de estas diez pinturas del maestro malagueño. Están fechadas entre 1906 y 1967, formando una pequeña retrospectiva del artista que se podrá contemplar junto a otras obras maestras del Museo. El proyecto forma parte de un acuerdo de colaboración global del Kunstmuseum Basel con el Museo del Prado así como con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde también se presentará una selección de obras procedentes del museo suizo. 
Sobre Picasso, no todo en su vida fue pintura. Aparte de la curiosidad de que el nombre completo del pintor constaba de 23 palabras o que se afilió al Partido Comunista Francés, Picasso sentía una fuerte devoción, como es lógico, por sus pinturas. Su familia cuenta que siendo ya un artista consagrado, compraba castillos y completaba sus habitaciones con sus obras. Una vez que las paredes de un castillo estaban llenas, compraba otro palacete y comenzaba a completar esta galería privada nuevamente. ¿Podía permitírselo? Sin duda. El libro de los récords Guinness nombró a Picasso como el artista más prolífico del mundo: su colección cuenta con aproximadamente 13.500 pinturas, 100.000 impresiones, 34.000 ilustraciones y 300 esculturas. 


"Femme aux chapeaux", Pablo Picasso

Del 24 de Marzo al 28 de Junio podremos ver en el Edificio Jerónimos una pequeña exposición sobre uno de los mejores artistas flamencos: "Rogier van der Weyden". Esta exposición se realiza con motivo de la restauración del gran "Calvario" de El Escorial, que se llevará a cabo en los talleres del Museo del Prado como parte de una colaboración entre el Museo y Patrimonio Nacional. 
La exposición será una oportunidad única para contemplar el "Calvario", el "Descendimiento de la Cruz" y la "Virgen de Durán" juntas, con otras obras del pintor flamenco que ya estuvieron en España como el célebre "Trítico de Miraflores" de la Cartuja de Miraflores y hoy en día en el Museo de Berlín. De esta forma la exposición permitirá apreciar no sólo las mejores obras del artista perfectamente documentadas sino también diversos aspectos de la creación artística del maestro, la fuerte relación de sus obras con la escultura o la gran influencia posterior que tuvo su arte y su repercusión en España.
Pero, ¿qué tiene de especial Weyden? En 1430 extrañamente comienza a interesarse por los episodios de la Pasión de Cristo. Sus composiciones se vuelven de colores fríos, con un sentimiento religioso trágico. Pero en realidad Weyden, como todos los artistas, plasmó sus propios pensamientos camuflados en sus obras. El artista creía que Jesucristo sufrió la Pasión y fue crucificado... pero que no murió en la cruz. Y no sólo eso: pensaba que antes de ser perseguido por los romanos se había casado con María la Magdalena. ¿Mito o realidad? 

"El Calvario", Rogier van der Weyden

Y por último, para disfrutar del 31 de Marzo al 28 de Junio tendremos "La Obra Invitada": San Juan Bautista, niño, de Miguel Ángel. Es la única escultura del artista florentino que se encuentra en España. Se trata de una obra de juventud, anterior a "La Piedad" del Vaticano y a los frescos de la Capilla Sixtina. La escultura fue donada por el Duque de Florencia Cosme I de Medici a Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V. Cobos la envió a España, a su villa de Sabiote (Jaén) pasando a enriquecer tras su muerte la capilla sepulcral que mandó construir en su ciudad natal de Úbeda. La escultura se expone desde el siglo XVI en la capilla del Salvador de Úbeda en Jaén, y fue recuperada por la bibliografía artística en 1930 como obra de Miguel Ángel. 
Entre las curiosidades que envuelven la vida de Miguel Ángel cabe destacar el hecho de que él mismo, al ser preguntado sobre su habilidad para tallar la piedra, decía que su vena artística la había "succionado de la leche materna de mi nodriza". Miguel Ángel tuvo una nodriza cuyo marido era picapedrero, y según el artista había bebido tanto de la leche materna como de los martillos y cinceles de los que más tarde sería un experto.  


 El «San Juanito», de Miguel Ángel, se expondrá tres meses en el Prado
"San Juan Bautista, niño", Miguel Ángel

Recordamos que BIANOR TOURS dispone también de visitas guiadas por todas las exposiciones temporales además de la colección permanente y comentarios sobre las obras invitadas. Para más información contacte con nosotros en el tlf. 609988206, en nuestro twitter @BianorTours o en nuestra página www.bianortours.es. Gracias.

sábado, 31 de enero de 2015

Tocando el Prado

Desde el día 20 de enero hasta el 28 de junio, el Museo del Prado presenta al público la exposición "Hoy toca el Prado". Con el patrocinio de la Fundación AXA y con la colaboración de la ONCE, se trata de la primera iniciativa accesible a personas con discapacidad visual a través de la innovación y la tecnología. Gracias a ellas seis obras, representativas de los diferentes géneros del Museo, pueden ser tocadas por los visitantes.
Desarrollado con la colaboración de profesionales con discapacidad visual, este proyecto permite percibir la realidad de la pintura representada para recrearla mentalmente en su conjunto y lograr una percepción emocional de la obra. Además de las imágenes tridimensionales la exposición cuenta con material didáctico adicional como textos en braille, audioguías gratuitas y gafas opacas de cartón para facilitar la experiencia a los videntes plenos.

Las 6 obras con las que cuenta la exposición son:


1. Noli me tangere, Correggio (1525)


2. La Fragua de Vulcano, Velázquez (1630)
Velázquez - La Fragua de Vulcano (Museo del Prado, 1630).jpg


3. El Quitasol, Goya (1777)


4. La Gioconda, taller de Leonardo Da Vinci (1503-1519)


5. El Caballero de la mano en el pecho, El Greco (1580)


6. Bodegón, Juan van der Hamen (1627)



En el caso de los dos retratos y el bodegón, la escala que han utilizado los expertos es la 1:1, es decir, son reproducciones a escala real. Así describe Fernando Pérez, comisario de la exposición, que "al tocar el tulipán tiene el tamaño de un tulipán real o que la mano del Caballero es parecida a nuestra mano." Resalta también lo imprescindible de las explicaciones de la audioguía para el recorrido táctil: indica dónde debemos poner nuestras manos y el recorrido que debemos hacer para ir descubriendo las distintas figuras.
El éxito de la exposición se puede palpar en su primera semana, en la que muchas personas ciegas ya la han visitado. Por ejemplo, Carlos Galindo dice de "La Gioconda": "la cara es fácilmente reconocible con las manos: los ojos, la boca... puedes tocarla e identificarla rápidamente. Pero por ejemplo los brazos no los encontraba, así que sí se necesita de la audioguía que te vaya comentando cosas para tú poderlas distinguir, porque no es lo mismo un golpe de vista que el tacto poquito a poco." Ya son muchos los que se han acercado al Museo para disfrutar del Arte tocando algunas de sus obras más famosas.

 
                                 
                               ` 


Esta exposición puede encontrarse en la Galería Norte de la Planta 0 del Edificio Villanueva. En esta ocasión, Bianor Tours no ofrece una visita guiada por la exposición debido a la audioguía gratuita que se obtiene al comienzo de la misma. No obstante, si desean información sobre nuestros recorridos, no duden en ponerse en contacto con nosotros. Gracias. 

TLF. 609988206 / 913071884.  E-MAIL: bianortours@gmail.com.  TWITTER: @BianorTours   


martes, 30 de diciembre de 2014

Un aragonés en la capital

"Goya en Madrid". Así se titula la exposición del Museo del Prado (28 Nov. - 3 May.) que concentra algunos de los famosos cartones para tapices que realizó Goya, exhibidos al lado de los de otros artistas junto con pinturas y esculturas que le pudieron servir de modelo. En esta entrada vamos a hablar un poco sobre la vida y obra de Goya, haciendo también algunos incisos sobre la exposición.

En primer lugar hay que saber que los cartones para tapices de Goya expuestos en estas salas normalmente se encontraban en la segunda planta del Museo del Prado. Debido a que esa planta necesitaba una remodelación, esta exposición es una excusa para poner los cartones en otro lugar donde pueda verlos el público.

¿Por qué se llama "Goya en Madrid"? Es muy sencillo: desde 1771, Goya estaba trabajando en Zaragoza en pinturas murales y religiosas. Pero en 1775, el aragonés es llamado a Madrid por orden del rey Carlos III para pintar algunos cartones que servirían para confeccionar los diversos tapices que decorarían los palacios reales. La confección de tapices para las dependencias de la realeza española habían sido un empeño de los Borbones que se ajustaba al espíritu de la Ilustración, pues se trataba de una empresa que fomentaba la industria de calidad. Goya comienza a trabajar en esos cartones por encargo de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara en 1775, terminando su labor en 1792. No es el único: otros artistas son convocados para este trabajo, como Mariano Salvador Maella, Antonio González Velázquez, José Camarón o José del Castillo. Todos ellos son supervisados por Francisco Bayeu, maestro y cuñado de Goya; y en última instancia por Anton Raphael Mengs. Este artista fue además el rector del gusto neoclásico en España, Así Goya comienza su labor, menor como pintor, pero importante para comenzar a introducirse en los círculos aristocráticos. La mayoría de los expertos, como Valeriano Bozal o Nigel Glendinning clasifican los cartones para tapices en cuatro series, expuestas a continuación:

Primera serie: realizada en 1775, consta de nueve cuadros de tema cinegético realizados para la decoración del comedor de los Príncipes de Asturias (los futuros Carlos IV y María Luisa de Parma) en El Escorial. A esta serie pertemecen "La caza de la codorniz", aún muy influido por la técnica de Bayeu; "Perros en traílla" o "Caza con mochuelo y red".

"Perros en traílla". Museo del Prado, Madrid

Segunda serie: se pueden distinguir dos grupos de encargos cuyo tema es la representación de los diversiones populares, generalmente de ocio campestre, como correspondía a la ubicación del Palacio de El Pardo. Por ello se insiste en localizar las escenas a orillas del Manzanares. Existen dos subgrupos, los destinados al comedor de los Príncipes en el Palacio (1776-1778) y los realizados para el dormitorio de dicho palacio (1778-1780). Hay autores que clasifican este segundo grupo como una serie aparte, entre ellos Janis Tommelson. El primer grupo comienza con "La merienda a orillas del Manzanares", inspirado en el sainete homónimo de Ramón de la Cruz. Le siguen "Paseo por Andalucía", "Baile a orillas del Manzanares" y quizá su obra más lograda de esta serie: el conocido popularmente como "El quitasol".
Para la antecámara y el dormitorio principesco pintó Goya "La novillada", donde gran parte de la crítica ha querido ver un autorretrato de Goya en el joven torero que mira al espectador: "La feria de Madrid" (ilustración de un pasaje de El rastro por la mañana, otro sainete de Ramón de la Cruz), "Juego de pelota a pala" y la más importante de esta parte: "El cacharrero", donde muestra su dominio del lenguaje del cartón para tapiz: composición variada pero no inconexa, varias líneas de fuerza y distintos centros de interés, reunión de personajes de distintos estratos sociales, calidades textiles en el bodegón del primer término, dinamismo en la carroza, difuminado retrato de la dama del interior del carruaje y, en fin, una plena explotación de todos los recursos que este género de pinturas podía ofrecer.

File:El Quitasol (Goya).jpg
"El quitasol". Museo del Prado, Madrid

"El cacharrero". Museo del Prado, Madrid

Tercera serie: tras un periodo (1780-1786) en el que Goya emprendió otros trabajos (como ejercer de retratista de moda entre la clase pudiente madrileña o la recepción del encargo de pintar un cuadro para San Francisco el Grande en Madrid y una de las cúpulas de El Pilar), retoma su trabajo como oficial en la Real Fábrica de Tapices en 1786 con una serie dedicada a ornamentar el comedor del Palacio de El Pardo. 
El programa decorativo comienza con un grupo de cuatro cuadros alegóricos a las estaciones del año (entre los que destaca "La nevada" o "El Invierno" con su paisaje de tonos grisáceos y el dinamismo de la escena), para continuar con otros de alcance social, como "Los pobres en la fuente" o "El albañil herido"
Además de los trabajos dedicados a decorar el comedor de los Príncipes se han documentado algunos bocetos realizados como preparación para el ornato del dormitorio de las infantas del mismo palacio. Entre ellos encontramos una obra maestra, "La pradera de San Isidro", que es más audaz en los bocetos y más "moderno" (por su pincelada enérgica, rápida y suelta) que en los lienzos. 
Debido a la inesperada muerte del rey Carlos III en 1788 este proyecto quedó interrumpido, si bien otro de los bocetos dio lugar a uno de sus más conocidos cartones: "La gallinita ciega".

"La nevada" o "El Invierno". Museo del Prado, Madrid

"La pradera de San Isidro". Museo del Prado, Madrid

"La gallinita ciega". Museo del Prado, Madrid

Cuarta serie: con destino al despacho del recién proclamado rey Carlos IV en El Escorial, Goya emprende la ejecución de otra serie de cartones entre 1788 y 1792 cuyos temas adquieren matices satíricos, aunque siguen dando cuenta de aspectos alegres de la sociedad española de su tiempo. Así aparecen de nuevo los juegos al aire libre protagonizados por jóvenes, como en "Los zancos"; por muchachos, como en "Las gigantillas" o por mujeres, como en "El pelele"; donde parecen regocijarse en el desquite de la posición social del hombre manteando un muñeco grotesco. 
Comienzan en esta serie a aparecer los comentarios críticos a la sociedad de su tiempo que se desarrollarán más adelante, especialmente en su obra gráfica cuyo ejemplo más temprano es la serie de Los caprichos. Aparecen ya en estos cartones rostros que anuncian las caricaturas de la época posterior, como el rostro simiesco del novio en "La boda".

   
"La boda". Museo del Prado, Madrid

Una vez terminados, todos estos cartones se tejían en tapiz y se ubicaban en la pieza a la que se le destinaban en los palacetes reales. La mayor parte de la obra se encuentra resguardada en el Museo del Prado, aunque existen algunos cartones en las pinacotecas de otras naciones. En 1858 pasaron al sótano del Palacio Real de Madrid, donde algunos fueron hurtados en 1870. Ese mismo año Gregorio Cruzada (historiador y crítico de arte, periodista y poítico) se dio a la tarea de catalogarlos y mostrarlos al público en el Museo del Prado. Aparecieron por primera vez en el catálogo oficial de la institución en 1876. Sin embargo, algunos pequeños modellos (pintados por Goya para la aprobación de los temas) se hallaban en manos de los duques de Osuna, cuyos descendientes los subastaron en 1896. En esa subasta algunas pinturas fueron compradas por el Prado y otras por coleccionistas como Pedro Fernández Durán y José Lázaro Galdiano, permaneciendo en España. 
Con este encargo Goya puede crecer como artista y elevar su condición social, que le convierte en un cotizado pintor para los altos círculos matritenses. En 1789 obtiene el ansiado cargo de Pintor de Cámara de Carlos IV (el antaño príncipe) y algunos años atrás fue admitido en la prestigiosa Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la que llegó a ser Teniente Director de Pintura. 

Esta exposición de Goya puede encontrarse en las Salas A y B de la Planta 0 del Edificio Jerónimos. Bianor Tours dispone de una visita guiada por la exposición así como una ruta por la pintura que exhibe el Museo y de la que Goya es parte honorífica. Se habla de sus pinturas en la corte de Carlos IV así como la última etapa de su vida (Fusilamientos y Pinturas Negras). Si desean más información sobre estos recorridos, no duden en ponerse en contacto con nosotros. Gracias. 

TLF. 609988206 / 913071884.  E-MAIL: bianortours@gmail.com.  TWITTER: @BianorTours